—¿Con qué derecho la extrañas…? —advirtió Nicole.
Tomás se apresuró a aclarar la situación:
—No me vengas con esas. ¡Mi relación con ella es de pura amistad!
Nicole lo miró de reojo y estuvo a punto de decir algo más cuando César le encargó una tarea para finales de mes. Ella comprendió al momento y se volvió.
—¿No estará aquí el mes que viene?
César desvió la mirada hacia la ventanilla mientras guardaba su celular.
—En cuanto termine todo lo pendiente.
Nicole asintió con la cabeza.
—Entendido.
—¿Y yo? —preguntó Tomás, esperando instrucciones.
César retiró la mirada y respondió con el mismo tono de siempre:
—Si tanto extrañas a Celia, vendrás conmigo.
Tomás se quedó callado.
***
Celia había estado descansando un rato después del almuerzo cuando un ruido enorme la despertó. Alguien golpeaba la puerta con fuerza. Salió corriendo y vio a cuatro desconocidos pateando la entrada.
—¿Qué hacen? —gritó en inglés, con un tono firme.
Se detuvieron y se volvieron hacia el hombre que bajaba de un auto deportivo. Tristán se puso una mano en la cadera y se quitó las gafas de sol.


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