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Enamorándome de mi esposa provisoria novel Chapter 47

Capítulo 47

Christopher se burló:

-Solias establecer los limites con demasiada claridad. -Aloir eso, Samuel frunció el ceño.

–Samuel sabes por que Kathleen está tan enamorada de ti?-tras una breve pausa, Christopher añadió-: Es porque se ha equivocado de persona.

-Que quieres decir con eso? -Samuel estaba desconcertado.

– Como esperaba, lo has olvidado -Christopher sonrió-: Hace unos once años, participamos en el campamento de verano de la escuela y rescaté a una niña que se estaba ahogando. En ese momento, llevaba su uniforme escolar con su nombre. Apenas estaba consciente, asi que no vio mi cara con claridad y sólo vio la etiqueta con el nombre. Se equivoco de persona y penso que eras su salvador. La persona que busca soy yo.

Samuel se sorprendió.

-Somas primos, asi que nos parecemos. No la culpo por haberse equivocado de persona. Tal vez sea el destino que se haya enamorado de ti – dijo con desden-: Pensé que viviría una vida feliz después de casarse contigo, asi que había planeado mantenerlo en secreto para siempre. Sin embargo, desde el regreso de Nicolette, supe que ya no podrias darle la felicidad. Encontrare una oportunidad para decirle la verdad. Una vez que deje de estar encaprichada contigo, ipodre cambiar la forma en que te ha percibido durante los ultimos veinte años! -Con eso, dejó ir a Samuel. Luego, se dio la vuelta, subio a su coche y se fue.

En ese momento, Samuel sintió que su corazón se hundia y le costaba respirar. «¿Kathleen solo se enamoro de mi porque se equivoco? ¿Cómo será ella cuando deje de amarme?» Por alguna razón, se sintió incómodo. Se apresuro a subir a su coche y se apresuro a volver a la residencia de los Macari.

Después de que entrara en la casa, miró a Tyson con frialdad y le preguntó:

-¿Dónde esta?

-La señora Macari dijo que se sentia mal, así que volvió a su habitación -respondió con dudas.

-Ya puedes irte-ordeno Samuel sin mirarle. Tras una breve pausa, Tyson dijo:

-Sr. Macari.

Al oir eso, se detuvo en seco y pregunto:

-¿Que pasa?

Un momento de vacitación después, el subordinado pregunto:

-Senor Macancha tenido una cita real con la señora Macari aunque sea una vez en los últimos tres anos?

Samuel fruncio el ceno.

–Sr. Macari, se que no deberia interferir, pero… -estaba ansioso. Le preocupaba que si no sacaba el fuera demasiado tarde.

-¿Pero qué?-Samuel estaba perdiendo la paciencia.

-Todas las relaciones requieren mantenimiento – Tyson frunció los labios y continuo-: La señora Macarilo ha amado tanto durante diez años. Una vez que tenga el corazón roto, será capaz de cortar todos sus centimientos por usted v convertirse en una persona sin corazón. Senor Macari, una vez que eso ocurra, será demasiado tarde.

«Cuando eso ocurra, no habrá esperanza para el señor, y le será imposible volver a ganarse el amor de la Sra. Macari. Mientras haya esperanza, él podrá seguir luchando por mantener su matrimonio, pensó.

Tyson estaba preparado para una reprimenda. «Lo que sea. Tenia que intentarlo», se dijo.

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-De acuerdo -respondió Samuel y se fue. Al escuchar eso, Tyson se quedó atónito: «¿Acabo de escapar de la muerte?

Samuel subió las escaleras y se dirigió al dormitorio de Kathleen. En ese momento, ella estaba descansando con los ojos cerrados.

Cuando la vio, se sintió aliviado. Se acercó a ella le tocó la cara. Todavia estaba un poco caliente.

-¿Has tomado alguna medicina? –preguntó en voz baja.

Kathleen abrió un poco los ojos y respondió:

-Si.

En realidad, no habia tomado ninguna medicina. Cuando terminó la frase, volvió a cerrar los ojos.

Los ojos de Samuel se oscurecieron.

-¿Has comido algo?

-Si -respondió con indiferencia.

En el pasado, sólo le hablaba con voz suave y dulce, incluso cuando estaba enfadada. Sin embargo, todo había cambiado.

-¿Por qué no cocino algo para que comas? – preguntó. Era raro que Samuel fuera tan amable.

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-No te molestes. Estoy cansada -se giró hacia el otro lado para estar de espaldas a él – Deberias inte. Deja de molestarme

La mirada de Samuel se ensombreció. Sin embargo, siguió de pie. Al ver eso, ella frunció el ceño y se pregunto por que no se iba todavia.

Justo en ese momento, oyó como se quitaba la ropa.

«¿Que está pasando?», se pregunto.

Tras quitarse la chaqueta del traje, se acercó a sentarse junto a la cama. Kathleen frunció los labios y volvio a preguntar:

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