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Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 736

David quedó petrificado. Sus manos, visiblemente enflaquecidas, cayeron inertes a sus costados. Luego, se deslizó lentamente por el borde de la cama hasta quedar sentado en el frío suelo. Sus ojos nublados reflejaban una profunda angustia, mientras arrugaba el entrecejo por la impotencia.

—Ya no me queda nada… ¿Por qué…? —murmuró, hundiendo la cara entre sus manos. Golpeó el suelo con los puños, ya sin fuerzas—. ¡¿Por qué la vida me ha hecho esto?!

Sin madre, sin esposa y, muy pronto, sin hija… Había luchado con uñas y dientes para mantenerse a flote, pero lo único que había conseguido era la desintegración total de su familia. La suerte nunca había estado de su parte.

Nicole se giró dispuesta a retirarse. Fue en ese instante cuando David habló, ronco:

—Nunca confié en Zack. Por eso escondí las pruebas en un lugar que nadie más conoce; ni Macarena ni Rocío saben dónde están. —Levantó la cabeza, completamente cansado—. Si César cumple su palabra… se las daré y me entregaré a las autoridades.

***

Dos días después, César permanecía de pie frente a la tumba de Valeria, que se encontraba cubierta de nieve. Su cara lucía una expresión gélida. Nicole llegó poco después cargando un paquete envuelto en plástico que acababa de ser desenterrado.

—David no mintió —dijo ella, tendiéndoselo.

César tomó el paquete manchado de tierra, le quitó el barro y lo abrió. Dentro había una carta de denuncia y una memoria USB.

Ya de regreso en el auto, Nicole conectó la memoria a su portátil desde el asiento del copiloto, mientras César, en la parte trasera, leía detenidamente la carta. Era la confesión de David contra Zack. Seguramente la había guardado para chantajearlo en el futuro. Sin embargo, la relación entre ambos se había roto y él terminó hospitalizado, sin tiempo para deshacerse de la evidencia. Zack ni siquiera se imaginaba que David hubiera guardado algo así.

—Jefe —dijo Nicole, pasándole la computadora—. Hay una grabación de audio.

César la tomó, deslizó el dedo por el ratón y reprodujo la pista desde el principio. Era una grabación clandestina de una conversación entre David y Zack. Subió el volumen y la primera voz que escuchó fue la del chofer, el mismo que había muerto en el accidente.

—Señor Herrera… yo… haré lo que me pide, siempre y cuando no perjudique a mi familia.

—Si lo haces bien, todo este dinero será tuyo. En cuanto a tu familia, no tienes nada de qué preocuparte —habló David.

Zack intervino:

Capítulo 736 1

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