Entrar Via

Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 745

Durante las vacaciones, Celia no había parado ni un solo instante. Entre las constantes visitas de los amigos de los Rojas, había recibido un montón de regalos. Logró una pequeña fortuna que casi era el equivalente al precio de un departamento en una ciudad pequeña. Sin contar la generosidad de Ferlín, su abuelo materno también le había entregado una cantidad considerable para darle la bienvenida por su regreso a casa.

Hasta ese momento, solo los miembros más cercanos de la casa sabían que estaba embarazada. Sin embargo, Flora, que era observadora, notó de inmediato que evitaba ciertos alimentos y que su vientre ya se empezaba a notar un poco. Sin rodeos, le preguntó si estaba esperando un bebé.

El embarazo, después de todo, era una excelente noticia. Aunque ella y César estaban divorciados, la familia esperaba con muchísima ilusión la llegada del pequeño, y ella también.

A la mañana siguiente, Celia bajó al comedor para desayunar. Como ya no tenía la necesidad de ocultar su panza, se sentía mucho más ligera y tranquila. En la mesa ya se encontraban Nieve y Ben, pero Enzo no aparecía por ningún lado.

—¿Y papá? —preguntó, tomando asiento.

Ben tomó un sorbo de agua antes de responder:

—Salió temprano a elegir unos muebles.

—¿Muebles?

—Para la habitación del bebé —respondió Nieve con una sonrisa—. Muy pronto la casa se va a llenar de vida otra vez.

Ben también sonrió.

—Sí, otro niño al que tendremos que cuidar.

Celia le dio un golpecito en la pierna por debajo de la mesa.

—Ya no soy ninguna niña.

Nieve la miró con infinito cariño.

—Claro que sí. Para mí, siempre serás mi niña pequeña.

Ben alzó una ceja con diversión. Celia, ante la mirada de su madre, no tuvo de otra que ceder y se acercó a ella para abrazarla.

—Está bien, acepto que siempre seré su niña.

El invierno en Ficus no resultaba tan duro como en la capital. Después de las fiestas, ya no hacía frío. Celia subió a su habitación, sacó su celular del cajón y se encontró con un montón de mensajes acumulados sin leer. Había textos de Carlos, de Lía y, por supuesto, de César. Se acomodó en la cama y abrió el chat de él.

Capítulo 745 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró